La revisión de múltiples sitios web, cada uno con contenidos avanzados, investigaciones y grandes aciertos acerca de las TICs, me ha llevado a analizar un punto diferente a todos los que había estudiado antes. La forma en que pueden ser integradas las TICs en la sala de clases y “a dónde queremos llegar y para que”. En el momento en el cuál queremos proponer una actividad en el aula, los programas y las planificaciones no pueden quedar fuera, y he destacar lo necesario de un proceso de trabajo conjunto que establezcan los métodos que usaremos, y para qué nos sirven cada uno de ellos.
Todos los estudios realizados por las organizaciones estudiadas, en mi caso particular por ejemplo “Maryland Virtual High School of Science and Mathematics”, nos dan una evidencia científica acerca de cómo son los resultados de los proyectos educativos en los cuáles son utilizadas las TICs. Entre las evidencias más interesantes, según mi punto de vista claro está, está en que está comprobado que es el docente el que tiene que hacer el mayor énfasis posible en encontrar la integración necesaria con todo lo que se pueda presentar en el transcurso del proyecto educativo y ser uno productor de prácticas que estimulen el aprendizaje significativo y que tenga coherencia con los objetivos planteados a diferentes escalas.
Una de las propuestas que rescato de Maryland, es el incluir dentro de sus metas educativas como institución que “el uso de los computadores, incluyendo en esta categoría los softwares e Internet, ayuden a todos los estudiantes de enseñanza media a desarrollar el proceso de liderazgo y colaboración, y de esta manera dar a los profesores en sus salas de clases el apoyo que ellos necesitan para integrar actividades nuevas dentro de sus planificaciones”. Es decir, que esto nos da a entender que la integración no habla solamente de que los profesores conozcan todas las tecnologías, las usen y ayuden a los alumnos a usarlas, sino que también estos últimos sean activistas del proceso en su totalidad, creando redes de ayuda, desarrollando aspectos de su personalidad y a la vez mejorando su labor en la sala de clases, cambiando el modelo “Orador – Discurso – Auditor” (ODA) por aquel que tiene actores, dónde la comunicación también es acción.
De esta forma, dejamos de recurrir a los conocidos estereotipos, y bajo esta perspectiva, trabajamos en la investigación de cómo los contenidos básicos pueden atravesar diferentes escenarios curriculares, aquellos que los alumnos son capaces de generar, incentivando también la creatividad y la reflexión a los nuevos mensajes que podemos descubrir utilizando proyectos que involucran el uso de los recursos TICs.
Oscar Roa
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1 comentario:
Oscar
Buen trabajo. Gracias por subirlo al web también.
Cristian
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